El Informe CEDT 2026: La hora de conquistar la voz y la propiedad en Redeia
Compañeras y compañeros de Redeia. Sabemos perfectamente lo que cuesta mantener la energía fluyendo en este país. Conocemos la presión constante de los turnos en los centros de control. Entendemos el desgaste físico en el mantenimiento de nuestras líneas de alta tensión. Sentimos la incesante sobrecarga que asumen a diario nuestros perfiles administrativos y técnicos.
A menudo, experimentamos una profunda desconexión. Existe un abismo entre quienes sostenemos la realidad operativa de la empresa y quienes toman las decisiones estratégicas en los despachos de dirección. Vuestras frustraciones son completamente válidas. Es agotador sentir que invertimos nuestra vida, nuestro talento y nuestra salud en una empresa que nos trata como meros ejecutores, en lugar de reconocernos como los verdaderos motores de su éxito.
Pero el panorama está a punto de cambiar. Hoy, 23 de abril de 2026, tenemos sobre la mesa un documento histórico. Se trata del Informe Final de la Comisión Internacional de Personas Expertas sobre la Democracia en el Trabajo (CEDT), encargado por el Ministerio de Trabajo y Economía Social. Este informe, titulado «Dos promesas a quienes trabajan: voz y propiedad», no es un texto académico más. Es nuestra nueva hoja de ruta. Desde la sección sindical de CCOO en Redeia, hemos analizado este extenso documento en profundidad para traducirlo en exigencias concretas que transformarán nuestra realidad laboral.
Medio siglo de una promesa constitucional olvidada
Para comprender la magnitud de este informe, debemos mirar a nuestra Constitución. El artículo 129.2 consagra un mandato clarísimo para los poderes públicos. Este artículo exige promover eficazmente las diversas formas de participación en la empresa. Además, establece que se deben facilitar los medios para el acceso de la plantilla a la propiedad de los medios de producción.
Sin embargo, llevamos casi cincuenta años con esta promesa guardada en un cajón. El informe de la CEDT confirma lo que en CCOO llevamos décadas denunciando. La legislación laboral española ha limitado nuestra participación a meros derechos de información y consulta. Nos informan cuando las decisiones ya están tomadas. Nos consultan cuando nuestro margen de maniobra es mínimo.
España se encuentra en el furgón de cola de Europa. Somos uno de los escasos seis países de la Unión Europea donde la cogestión y la presencia de la plantilla en los consejos de administración son prácticamente inexistentes en el sector privado. El informe subraya que las empresas capitalistas actúan hoy como entidades políticas autoritarias. Los inversores de capital acaparan todo el poder, mientras que nosotros, los «inversores laborales», carecemos de derechos políticos reales sobre nuestro propio entorno de trabajo.
Las crisis que nos atraviesan: El diagnóstico de la CEDT
El documento identifica nueve crisis interconectadas que amenazan nuestro futuro. Muchas de ellas golpean directamente a la plantilla de Redeia. No podemos seguir ignorando cómo las decisiones corporativas unilaterales precarizan nuestras vidas.
La amenaza de la inteligencia artificial y la gestión algorítmica
Uno de los puntos más críticos del informe es el análisis de la Inteligencia Artificial (IA). En una empresa tecnológica y estratégica como Redeia, la digitalización es imparable. Pero la IA no puede utilizarse como una herramienta de vigilancia masiva o de gestión algorítmica que anule nuestra autonomía.
El informe denuncia que la automatización de las decisiones gerenciales somete a la plantilla a un control asfixiante. Los algoritmos no son neutrales. Reproducen sesgos y perpetúan la desigualdad, evaluando nuestro rendimiento sin empatía ni contexto. Ante esto, la CEDT es rotunda: la IA requiere una actualización urgente de las relaciones de poder. Exigimos que la tecnología sirva para complementar y enriquecer nuestro trabajo, no para controlarnos, sustituirnos o precarizarnos.
La crisis del planeta y la transición ecológica justa
Redeia es el corazón de la transición energética en España. Gestionamos la infraestructura que debe integrar las energías renovables. Sin embargo, el informe alerta sobre el traspaso de los límites planetarios y la grave crisis de sostenibilidad.
Las decisiones medioambientales de las empresas no pueden recaer únicamente en los accionistas. El afán de lucro a corto plazo choca frontalmente con la protección de nuestros territorios. Quienes habitamos y trabajamos en estas comunidades somos quienes sufrimos las consecuencias. Por ello, la plantilla debe tener voz en la estrategia ecológica corporativa, garantizando que Redeia actúe con verdadera responsabilidad territorial.
La calidad del empleo frente a la competitividad extractiva
El documento también aborda la falsa dicotomía entre competitividad y derechos laborales. Se ha demostrado que concentrar el poder en la cúpula directiva reduce la calidad del empleo. En Redeia hemos visto cómo la externalización, la subcontratación y la presión por maximizar dividendos erosionan nuestras condiciones.
El informe concluye que la participación activa de los trabajadores mejora la innovación y la productividad. Fomentar la democracia en el trabajo es la única vía para erradicar la pobreza laboral, reducir la brecha salarial y asegurar puestos de trabajo que garanticen una vida digna y con propósito.
Las dos vías para democratizar Redeia: Voz y Propiedad
El núcleo estratégico del informe CEDT propone soluciones radicales, prácticas y viables. No hablamos de utopías, sino de equipararnos a las mejores prácticas europeas. La democratización de Redeia debe articularse a través de dos pilares innegociables: la voz y la propiedad.
Voz: Nuestro derecho a gobernar la empresa
El acceso a la voz significa participar activamente en las decisiones estratégicas y operativas de Redeia. El informe plantea reformas legales inmediatas que CCOO asume como reivindicaciones prioritarias.
En primer lugar, exigimos un nuevo derecho de codecisión sobre la Inteligencia Artificial. El comité de empresa debe tener la capacidad de influir, configurar y, si es necesario, vetar la implementación de cualquier sistema de IA o algoritmo que afecte a nuestras condiciones laborales. Además, la empresa deberá financiar la asistencia de expertos independientes que nos asesoren tanto en materia tecnológica como medioambiental.
En segundo lugar, reclamamos nuestra entrada en el Consejo de Administración. El informe establece umbrales mínimos legales muy claros. Para empresas de la magnitud de Redeia, con más de 1.000 empleados, la exigencia es que la mitad de los puestos del consejo de administración sean ocupados por representantes de la plantilla. Necesitamos consejeros laborales con los mismos derechos, acceso a la información y responsabilidades que los representantes de los accionistas. Se acabó el monopolio del capital en la toma de decisiones estratégicas.
Propiedad: Participar de la riqueza que generamos
El segundo pilar es el acceso a la propiedad. Nosotros no solo aportamos horas de nuestro día; aportamos nuestro conocimiento, nuestra dedicación y nuestra salud. Somos inversores laborales. Sin embargo, los beneficios récord que genera Redeia se reparten casi en exclusiva entre fondos de inversión y accionistas ajenos a nuestra realidad productiva.
La CEDT propone fijar umbrales mínimos para la propiedad de los medios de producción. Para grandes corporaciones como la nuestra, la propuesta exige que más del 10% de las acciones sean propiedad de la plantilla, gestionadas de forma colectiva mediante fideicomisos o mecanismos similares. Además, el informe insta a la creación de Fondos Ciudadanos y de inversión salarial que faciliten esta transferencia de capital. Reivindicamos nuestro derecho a poseer una parte de la empresa que construimos cada día.
El Índice de Desarrollo Democrático Corporativo
Para garantizar que estas propuestas no queden en papel mojado, el informe diseña una herramienta fundamental: el Índice de Desarrollo Democrático Corporativo. Se trata de un mecanismo de evaluación basado en dos escalas de puntuación independientes, una para medir el acceso a la voz y otra para la propiedad.
Las empresas serán clasificadas desde el nivel más bajo (cero participación y cero acciones) hasta el nivel más alto (modelo plenamente democrático o cooperativo). Pero esto no será un mero ejercicio estadístico. La calificación obtenida determinará el acceso a incentivos fiscales.
Se propone un sistema de «bonus/malus» en el impuesto de sociedades. Las empresas que avancen en la democratización recibirán ventajas fiscales y prioridad en la contratación pública. Por el contrario, aquellas que se resistan a ceder poder y riqueza a su plantilla enfrentarán penalizaciones. Desde CCOO, impulsaremos auditorías internas para que Redeia transparente su situación real y se vea obligada a escalar posiciones en este índice.

Limitación de los salarios directivos y deberes fiduciarios
Otro aspecto revolucionario del texto es la exigencia de reformar la remuneración de los altos ejecutivos. Es un insulto a la plantilla que la brecha entre el salario del CEO y el de los perfiles operativos siga creciendo año tras año.
El informe recomienda limitar por ley la proporción de esta brecha salarial, tal como ya se aplica en las empresas de la economía social. Asimismo, exige modificar los deberes fiduciarios de los directivos. Ya no podrán justificar sus recortes o planes de reestructuración alegando que su única obligación es maximizar el valor para el accionista. Deberán rendir cuentas por igual ante los intereses de la plantilla y el cuidado del medio ambiente.
El papel de CCOO en Redeia frente a este nuevo horizonte
Compañeras y compañeros, la lectura de este informe nos llena de esperanza, pero también nos impone una enorme responsabilidad. Las leyes no se aprueban solas ni los derechos se regalan. La historia del movimiento obrero nos enseña que toda conquista social es fruto de la organización y la presión colectiva.
La Comisión de Expertos ha trazado el camino. Ha demostrado con datos científicos y económicos que democratizar la empresa no solo es un imperativo ético, sino la única estrategia viable para garantizar la resiliencia, la productividad y la equidad. Ahora nos toca a nosotros, desde las bases, forzar la maquinaria.
En CCOO de Redeia asumimos este informe como nuestro programa de acción para los próximos años. Vamos a exigir a la dirección de la empresa que no espere a que la ley les obligue. Redeia, como empresa de marcado carácter estratégico y con participación pública, tiene la obligación moral de ser pionera. Debe convertirse en un referente nacional de buenas prácticas, implementando la cogestión y abriendo el accionariado a su plantilla.
Nuestros próximos pasos
- Exigiremos la apertura de una mesa de diálogo específica con la dirección para evaluar el Índice de Desarrollo Democrático de Redeia.
- Reclamaremos garantías por escrito de que ningún algoritmo o herramienta de Inteligencia Artificial será desplegado sin la auditoría previa y el consentimiento explícito del comité de empresa.
- Iniciaremos una campaña de información en todos los centros de trabajo. Necesitamos que cada técnico, cada operador y cada administrativo conozca sus derechos como inversor laboral.
No somos recursos humanos; somos seres humanos invirtiendo nuestra vida en esta red. La era del despotismo corporativo debe llegar a su fin. La Constitución nos amparó hace medio siglo, y hoy, el Informe CEDT nos dota de las herramientas técnicas y jurídicas para reclamar lo que es nuestro.
Es el momento de la valentía. Es el momento de exigir respeto, poder de decisión y un reparto justo de la riqueza. Juntos y juntas, vamos a conquistar la voz y la propiedad en Redeia.

